Citas de Secrets

Iba, en primer lugar, el señor Hall, muy acalorado y enérgico; después el señor Bobby Jaffers, el policía del pueblo, y después, el astuto señor Wadgers. Habían venido provistos de una orden de arresto. El señor Hall subió la escalera y se dirigió derecho a la puerta de la sala, que encontró abierta. Jaffers penetró en la estancia seguido de Hall y de Wadgers. Vieron en la penumbra la figura sin cabeza que los contemplaba, con un trozo de pan mordisqueado en una mano y un pedazo de queso en la otra. Dejó caer bruscamente el pan y el queso y el señor Hall cogió el cuchillo a tiempo de impedir que se clavara en la mesa. El desconocido se quitó el guante izquierdo y lo arrojó a la cara de Jaffers. Un instante después, Jaffers, interrumpiéndose en medio de una frase en la que mencionaba de nuevo la orden de arresto, lo cogió por la muñeca sin mano y por la invisible garganta. Recibió un puntapié en la espinilla, que le hizo dar un grito; pero no soltó su presa.

Gestionar cuenta de usuario

Alone después se convierte en algo analógico a una narración que encadena ideas. Lo escribes como si lo estuvieras contando a ti mismo o a otra persona. Leer es el acierto de darse cuenta de lo estupendo del genio de otros, es agigantar, por lo menos en el actualidad y en el futuro.

25 frases del maravilloso Mario Benedetti

Cheat sus palabras, el escritor uruguayo nos eleva a un mundo de apertura y añoranza que nos hace badallar gracias a su gran sensibilidad. Su obra no solo marcó un antiguamente y un después en la humanidades iberoamericana. Integrante de la conocida como generación del 94, Benedetti es a día de hoy ese autor collective al que siempre es reconfortante girar para recordar o acercarnos para descubrir.

170 171 172 173 174 175 176