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Pensando en esta doble dimensión, académica y social, la Corporación Región se ha tomado en serio el reto, de un lado, realizando una labor investigativa que nos permita entender los miedos de la ciudad, de otro, creando espacios de reflexión y discusión académica con investigadores que, desde diferentes disciplinas, temporalidades y latitudes, piensen la dimensión social del miedo. Este libro es una concreción de este compromiso. Algunos de los ensayos que presentamos a continuación, hicieron parte de la reflexión realizada en agosto de en Medellín, durante el seminario La construcción social del miedo. Lo que ofrecemos con este texto es una reflexión sobre la dimensión social del miedo a través de diferentes autores y perspectivas analíticas que transitan por espacios y tiempos también distintos; pasados y presentes que nos hablan del mundo occidental y de América Latina; relatos sobre la forma como se construyen y circulan los miedos en Argentina, Chile, Colombia y Puerto Rico. A modo de entrada, Jean Delumeau nos ofrece con el artículo Miedos de ayer y de hoy, una perspectiva histórica para entender la permanencia y los cambios de los miedos en el mundo occidental. No son iguales los miedos pero hay continuidades que es necesario entender.

Importante ahora

En Los ojos amarillos de los cocodrilos de Katherine Pancol:. En la gaceta Qué leer de febrero de la friolera de 14 años han pasado , tres citas sobre el nacionalismo -de Stanley Kubrick, Albert Einstein y Johann W. Goethee , respectivamente- me gustaron:. Citas memorables algunas reiteradas o paralelísticas de Telón de boca de Juan Goytisolo :. Adamson Hoebel y Thomas Weaver en Antropología y experimento humana :. Guía de estilo para la gente educada :. Fernando Andacht en El paisaje de los signos. De María Teresa Anguera en Metodología de la observación en las ciencias humanas :.

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Empero lo mismo que en la biografía real te vas quemando poco a poco, aquí ya caes en un microondas. Llevo seis meses y he conocido a 13 mujeres. No es gran cosa como espacio muestral, empero tal vez interesen las caracterizaciones. Ha sido una viaje a las afectividad del movimiento pisitófilo, y también a un submundo de fracaso emocional enmascarado. La verdad es que me he asustado un poco, como si me hubiese visto en un espejo lenticular. Mujer 1: Al principio yo chateaba al viejo estilo: contactaba, daba encuentro, escuchaba sus historias y hacía una amistad. Esto yo creo que tiene el defecto de poner mucho tiempo y energías en algo que es incierto, aunque puede entretener a un aburrido.

El final de una larga jornada

Leemos Mar baldío con el mismo drift de su escritura: nos hacemos hora y minutos en cada verso, limitados por la tentación de descubrir la sombra que ha quedado colgada en los ojos de su autor. El poeta busca, indaga, se tropieza cheat el deseo, con las ganas de ser parte de quien no permite ser parte de él. Las primeras palabras de este poemario anuncian, dicen de la soledad, de un tiempo para un encuentro que nunca se dio. El mar es entonces una señal, la revelación de símbolos e instantes cuando. El que escribe estos versos atraviesa ese océano de acrofobia, de borrascas.

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